Capítulo 129: Cruel realidad

Alexander no se defendió ni intentó esquivar. Se recargó contra la pared, dejándola golpearlo varias veces e incluso patearle las piernas, dejando huellas de zapatos en sus pantalones perfectamente planchados.

—Oye, tranquila, te vas a lastimar la mano —dijo Alexander con suavidad.

Wendy estaba en...

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