Capítulo 64 Una marca especial

—¡Ella no se atrevería! —declaró Ethan con un tono autoritario—. Si sigue fastidiándonos, le arruinaré la reputación.

Lydia por fin logró esbozar una sonrisa entre lágrimas y se inclinó para besarlo.

—Gracias, Ethan. Creo en ti. Sé que todavía me amas.

Ethan bajó la cabeza y besó sus labios.

Mie...

Inicia sesión y continúa leyendo