Capítulo 108 108

Me giro antes de que pueda agarrarme.

—No —digo con firmeza—. No lo quiero así. Quiero mirarte.

Sus ojos destellan antes de entrecerrarlos.

—No importa lo que quieras. Te tomaré como me dé la gana.

Apoya la mano en mi cadera, pero no me obliga a volver a recostarme. Mientras la confianza se me a...

Inicia sesión y continúa leyendo