Capítulo 123 123

Mantengo la distancia con ambas. No es probable que ya se sientan muy cómodas cerca de los hombres. De eso pueden agradecerle al bastardo inconsciente de arriba. Pienso asegurarme de que pague por sus pecados.

—¿Había otras chicas retenidas aquí?

Niegan al unísono.

—¿Cuándo las trajeron aquí?

—A...

Inicia sesión y continúa leyendo