Capítulo 79 79

—Vamos, vamos —murmuro mientras empiezo a peinar el sótano, buscando un cargador que pueda improvisar.

Media hora después no encuentro nada; se me desinflan las esperanzas y el pecho me sube y baja con dolor por la decepción.

—¡Ahhh! —grito descontrolada hacia el techo—. ¡Uri! ¡Por favor, déjame s...

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