Más barato de lo esperado

Sonó dos veces.

«Biiiiiiip... Biiiiiip».

«Alonzo».

«Acepto tu oferta».

«Llegue a mi oficina antes del mediodía... Biiiiiiiiip...»

Colgó. No había dicho ninguna otra palabra. No necesitaba hacerlo. El ratón estaba en la trampa. Pero ya no era importante. Había ciertas cosas en este mundo que i...

Inicia sesión y continúa leyendo