Capítulo 100 — Ragnar y Astrid

—Solo para que sepas, se rieron de nosotros por traer un ciervo a la ciudad de los lobos—gruñó el chico.

—Hola—dijo Sasa con una sonrisa y un saludo.

El chico la miró con furia. Ella se rió. Le recordaba a un pequeño Brynjar. El chico frunció el ceño y la miró más intensamente.

—¿Eres tonta o qué...

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