Capítulo 103 — Historia de las mordeduras

Sasa negó con la cabeza.

—No, el toque debe tener intención lasciva. Cuando estaba encadenada al techo justo después de que nos atraparon, uno seguía frotando sus manos por todo mi cuerpo. Quería matarlo lenta y brutalmente. Pero no quería decírtelo porque para siempre es mucho tiempo. Me amas ahor...

Inicia sesión y continúa leyendo