Capítulo 133 — El cuento de Eirwyn

Desde esa noche se volvieron más cercanos. Cada luna llena, Eirwen corría a su lugar de encuentro y pasaban las horas nocturnas juntos, hablando y jugando. Nunca faltó a una luna llena, y ella tampoco. Cuanto más tiempo pasaban juntos, más se enamoraba de él. Todos los jóvenes del pueblo se habían e...

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