Capítulo 149 Jugando el juego

Lykos observó a la chica asustada frente a él mientras se sentaba y curaba su nariz.

—¿Eres tú, Sasa? Eres la única que conozco que hace animales de sangre, y dragones además.

—¡Claro que soy yo! ¿Qué te pasa, yendo a por mi garganta? Nadie muerde mi cuello, excepto Fenris, ni siquiera papá. Bueno...

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