Capítulo 36 — El cardán

Sasa despertó con la sensación de algo besándola. Lo golpeó con fuerza y le dio una patada tan fuerte en el estómago que escuchó cómo caía al suelo con un ruido sordo.

—¡Maldita sea, valp!—gruñó la voz de Fenris mientras Sasa se sentaba y agarraba la botella de refresco de vidrio en su mesita de no...

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