Capítulo 83 — Guerrero de Luna

Sasa esperó ansiosamente mientras Sköll desgarraba al ciervo. Comió varios buenos bocados antes de indicarle que podía unirse a él. Ella se acercó y lo tocó. No era un lobo... ¿Podría comer... podría comer carne cruda?

Sköll la miró toda cubierta de sangre.

—Pequeña, ¿qué pasa?

—Ya no soy un lobo...

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