Esa niña no puede ser mía, ¿verdad?

—¿Qué haces aquí? —Casi salté de mi asiento cuando vi a Charlie fuera de mi habitación del hospital.

Hoy es mi último día aquí en el hospital. El doctor ya me dio luz verde para ir a casa. Todas mis heridas ya estaban sanadas. Solo me quedaban algunas cicatrices y moretones.

Él aclaró su garganta—...

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