Capítulo 115 Hay otra mujer

Vittorio sostuvo a su pequeña hija entre sus brazos, contemplándola con una mezcla de asombro, ternura y una felicidad tan profunda que apenas podía describirla con palabras.

Era tan diminuta, tan delicada y hermosa que tenía miedo de sostenerla con demasiada fuerza. Sus pequeñas manos se cerraban ...

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