Capítulo 23 Capítulo: Furioso

Cuando Aradia abrió lentamente los ojos, tardó varios segundos en reconocer el lugar donde se encontraba.

El techo de madera tallada, las cortinas de lino blanco agitadas suavemente por la brisa y el delicado aroma a lavanda que impregnaba la habitación no tenían nada que ver con aquel cuarto inmun...

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