Capítulo 10 Lascivos muy abiertos

Todos los ojos se volvieron hacia ellos y las chicas se pusieron rígidas.

—Ahora, empieza —reflexionó Magnus y Aria tragó saliva

—N... nosotros no... yo... esto... —Aria tartamudeó en voz baja y Magnus frunció el ceño.

—¿Qué dijiste? —Su voz era fría y mortal.

Aria no sabía por qué, pero sus ojo...

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