72. Ley del movimiento de Newton

Dakota Black

—Nos divertimos, ¡mahn! Muchísimo. Se probó como una docena de vestidos, y estaba ridículamente buena con cada uno.

Sonrío, profesional. Me laten los nudillos.

Por un breve y violento instante, me imagino tomando la pirámide de vidrio que tengo como pisapapeles en el escritorio...

Inicia sesión y continúa leyendo