Capítulo 208: Rara vez te rindes

—¿Amarme más? —repitió Celestia, con tono serio, pero luego se suavizó con una sonrisa.

—Da igual. Todos creen que conseguí mi puesto acostándome con hombres. Tú también lo piensas, ¿verdad?

Alice quiso negarlo, pero se quedó callada.

Celestia observó el hermoso rostro de Alice, perdiéndose por u...

Inicia sesión y continúa leyendo