Capítulo 48 Casarse con Alicia

—¿Yo, enamorarme de ti? ¡Sigue soñando!—Michael la miró con unos ojos fríos e imperturbables; el deseo que había sentido instantes antes se había extinguido por completo.

Alice se encogió de hombros con indiferencia.

—Bueno, si de verdad eso es lo que sientes, entonces deja de lanzarte encima de mí...

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