Capítulo 119 Frialdad

Lily

La lluvia no se detiene.

Golpea el campo embarrado con tanta fuerza que casi ahoga las sirenas y los gritos a nuestro alrededor. Luces rojas y azules destellan sobre la hierba, reflejándose en los charcos y el humo, mientras el almacén sigue ardiendo detrás de nosotros como una gigantes...

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