Capítulo 38 El nombre

Lily

Dudo un instante, luego saco las llaves del encendido.

Los ojos de Carter se abren de par en par cuando se las tiendo.

—Llévate la camioneta —digo—. Esperas quince minutos.

Se queda mirando las llaves como si fueran una trampa.

—¿Qué?

—Si no he vuelto en quince —continúo, con la voz f...

Inicia sesión y continúa leyendo