Capítulo 53: Tumbas

Lily

Cuatro horas después, el sol ha subido lo suficiente como para que el claro se sienta como un horno.

La sombra de los árboles apenas alcanza hasta donde estamos trabajando. El calor me aplasta la nuca; el sudor me gotea desde la línea del cabello y empapa el cuello de mi camisa. Me duelen...

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