Capítulo 91 ¡A por ello!

Lily

Escucho.

Nada. No hay océano. No hay tráfico. No hay bocinas. No hay zumbido de ciudad.

Solo el viento moviéndose entre la hierba y la sangre golpeándome en los oídos.

¿Qué carajos?

¿Qué tan lejos me llevaron?

El pánico me araña las costillas.

Celda subterránea. No hay caminos visi...

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