Capítulo 96 Te odio

Lily

Me pongo en cuclillas con torpeza junto a la puerta del conductor, una mano apoyada en el muslo mientras la otra tantea el suelo cerca de la banqueta del motel.

Grava.

Colillas de cigarro.

Tapas de botella.

Un llavero roto.

Inútil.

—Vamos —siseo.

La pierna me late con tanta fuerza...

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