Capítulo 20 Capítulo 20

La habitación quedó en silencio cuando Kael se acomodó en el sillón cerca de la cama. Su mano seguía envuelta en la mía, cálida y firme, como si esa simple conexión bastara para mantener a raya todo lo que amenazaba con desbordarme. El fuego de la chimenea proyectaba sombras danzantes sobre las pare...

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