Capítulo 44 Capítulo 44

La tormenta que había gruñido desde el este terminó llegando en mitad de la madrugada, no con violencia, sino con una lluvia constante que empapó los patios y apagó el último resto de calidez que todavía se aferraba a las piedras del castillo. Me desperté con el sonido del agua golpeando los cristal...

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