Capítulo 8 Capítulo 8

Dormí mal otra vez.

No fueron las mismas pesadillas de Ethan y las risas del claro, aunque su sombra seguía ahí, al acecho. Esta vez el sueño se llenó de ojos ámbar que me observaban desde la oscuridad y de una voz grave que repetía una y otra vez la misma promesa: va a pagar. Me desperté antes d...

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