Capítulo 192

Eira les rascó detrás de las orejas a los pastores alemanes.

—Tranquilos —murmuró—. Buenos chicos.

Los guardias mantuvieron firmes las correas, formando un muro entre ella y el Alfa Sebastian. Uno de ellos señaló la reja con un movimiento seco de la barbilla.

Muévase.

Eira pasó el brazo por el d...

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