Capítulo 37

Beatrice secó las lágrimas de Eira; sus propios ojos se enrojecieron.

—Alaric se hacía el duro, pero en el fondo era un sentimental. Simplemente odiaba que alguien lo supiera.

Le levantó suavemente la barbilla a Eira.

—Te cuento esto porque Sebastian ya te ha quitado bastante. Un mal matrimonio n...

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