Capítulo 17 Capitulo 17

El pulso que no se suelta

Kael no soltó la muñeca enseguida. El pulgar siguió sobre el pulso de Isadora, contando, mientras el cuarto se llenaba del sonido de sus respiraciones y del silencio de la casa más allá de la puerta a medio cerrar. Ella no retiró el brazo. Sentía el calor de la palma subir...

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