Capítulo 24 Capitulo 24

El temblor que no se nombra

Isadora se despertó con el centro del cuerpo todavía sensible. El lino fino se le había pegado entre las piernas durante la noche y, al moverse, la tela le recordó el peso exacto de los dedos de Kael, quietos primero y luego en círculo, hasta que ella había dejado de con...

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