Capítulo 7 Capitulo 7

El patio que no es libre

Isadora no durmió. O durmió a ratos, con la manta hasta la cintura y el oído puesto en la casa. Oyó pasos al otro lado del pasillo, una puerta que se cerraba sin golpe, el viento moviendo algo de metal en el patio. Cada ruido le devolvía la frase de Kael: si sales, te encue...

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