Capítulo 18

Punto de vista de Enzo

El día apenas había comenzado, pero la tensión ya se sentía densa en el aire. Estaba en mi despacho, enterrado entre documentos a medio firmar y reportes de vigilancia, cuando llamaron a la puerta. Tres golpes suaves. Educados. Tímidos. No era ninguno de los guardias, ni Kael...

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