Capítulo 180

La enfermería olía a hierbas, antiséptico y leves rastros de sangre. El aire estaba cargado de agotamiento; los sanadores se movían de cama en cama, atendiendo a los guerreros heridos y a los cachorros enfermos. Al fondo de la habitación, Mira estaba inclinada sobre un paciente, y sus manos brillaba...

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