Capítulo 251

La cámara hedía a sangre y poder. Las paredes temblaban con cada golpe, cada rugido, cada choque de garra y hechizo. Enzo, completamente transformado en su imponente forma de lobo licántropo, acechaba en círculos a Malrik con ojos feroces que ardían en rojo, y los colmillos al descubierto y goteando...

Inicia sesión y continúa leyendo