Capítulo 108

La sensación de unos dedos dibujando suaves círculos sobre mi piel me despierta de un sueño profundo. Mi cuerpo desnudo está pegado a otro, su aroma envolviéndome, haciéndome sentir segura y protegida. Suspiro feliz, acurrucándome más contra Ariven mientras él se ríe por lo bajo y posa un beso suave...

Inicia sesión y continúa leyendo