Capítulo 142

—¿Pícaro? —pregunta, y yo asiento, cerrando los ojos para concentrarme en el olor y ubicar de dónde viene el hedor a sangre. Hay varias víctimas; el rastro de al menos tres pícaros es tan fuerte que se me llenan los ojos de lágrimas.

—Tenemos que ver de dónde viene la sangre. ¿Puedes manejar mientr...

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