Capítulo 34

—¿Cómo vas aguantando, Pie de Fuego?—su pregunta hace que me ría con la boca llena, lo que me lleva a intentar tragar chocolate caliente a sorbos con la esperanza de que la comida atascada baje por mi garganta.

—Mejor, pero sigo sin estar dispuesta—murmuro cuando por fin logro aclararme la garganta...

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