Capítulo 62

—Pórtate bien, Amberle. Te prometo que estarás bien —gruñe Leo, mientras su mano libre vuelve a manosearme el trasero. Mantengo el rostro neutro, escondiendo el miedo que quería salir a raudales por cada poro de mi piel. Sus manos me sueltan, solo para rodearme y agarrarme los pechos. De todo lo que...

Inicia sesión y continúa leyendo