Capítulo 92

El viaje hasta la manada que necesita ayuda es tan suave como puede ser, el único retraso ocurre en nuestro tercer hotel, cuando el dolor abrasador de que mi supuesto compañero se follara a alguna loba me dejó inmóvil durante un día. Mi cuerpo se sentía como si cuchillos dejaran diminísimas astillas...

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