Capítulo 188 188

Y eso la asustaba.

Después de un rato, el viento cálido junto a su oído se detuvo.

Valeria abrió los ojos y se encontró con la mirada suave de Erick.

Erick se sorprendió al notar que aún estaba despierta. Apartó la vista con cierta torpeza y dijo:

—Tu cabello ya está seco. Ahora puedes dormir.

—Grac...

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