Capítulo 53 53

Con movimientos ágiles, Erick rodeó con firmeza la cintura de Valeria con sus grandes manos, controlándola con facilidad. En sus ojos alargados apareció una sonrisa encantadora.

—Esta vez tendré cuidado. ¿De acuerdo?

Sin saber por qué, la Valeria borracha despertaba en él una sensación de protección...

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