Capítulo 54 54

Antes de que terminara la frase, Erick se enfureció. Tomó el teléfono y dijo con voz fría:

—Que los guardias vengan ahora mismo.

Anthony se quedó helado y se dirigió rápidamente a la puerta.

—Está bien, está bien. ¡Me voy ahora mismo!

Pensó que Erick todavía podía interesarse por aquella mujer, pero...

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