Capítulo 64 64

Al ver su expresión tan seria, Shelly no pudo evitar reír. Le dio una palmada en el hombro y dijo:

—No te lo tomes tan a pecho, estaba bromeando. Anda, entra. Por cierto, el vestido de hoy te queda precioso.—

Valeria se quedó un poco aturdida. Su rostro se sonrojó ligeramente y, con timidez, respo...

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