Capítulo 9

La tensión en el coche era palpable, el peso de la noche presionándonos mientras nos alejábamos a toda velocidad de la casa segura. La carretera oscura se retorcía delante, serpenteando a través de un bosque tan denso que parecía tragarnos por completo. Miré a Emily, sus nudillos blancos en el volan...

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