Capítulo 34

Se encoge de hombros. —Quédate quieta— dice, sin responder a mi pregunta. —Voy a untar esto en tu cabello. Es una receta antigua que sanará tus heridas. Va a hormiguear.

Sin esperar a que responda, extiende el líquido sobre mi cabeza, masajeando su dedos en mi cuero cabelludo como si estuviera lavá...

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