Capítulo 42

Dustin logra ponerse de pie, y yo aprieto su torso entre mis muslos, montándolo a caballito. Se inclina hacia adelante de nuevo, su velocidad hace difícil mover mi brazo lo suficiente para rodear su garganta. Si aflojo mi agarre aunque sea por un segundo, caeré de culo al suelo. Lo perderé.

—¡Apúra...

Inicia sesión y continúa leyendo