capítulo 167

El momento en que el coche de Charlotte y Susan desapareció por el camino, me volví, con la mandíbula apretada por una tensión que no podía liberar del todo.

Madre estaba en la puerta de mi estudio, todavía irradiando esa inexplicable alegría que había vislumbrado antes.

—William. —Su voz era suav...

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