Capítulo 165

Al día siguiente.

De acuerdo, juro que los dioses se estaban riendo de mí. O tal vez de mi agente. O tal vez de ambos.

Porque solo unas horas después de que la sesión de fotos se volviera viral —sí, viral como en, mi yo medio desnuda, cubierta de bebida energética, prácticamente montada sobre Mic...

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