Capítulo 50

Punto de vista de Lina

Esto era imposible. ¿Cómo podía estar Adrian aquí? ¡Tenía que ser una alucinación! Apreté la barandilla con fuerza, con miedo de darme la vuelta.

Se acercaron unos pasos.

Una mano cálida se posó con suavidad en mi cintura.

Levanté la vista, sorprendida.

—¿No eres un prod...

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